Bajé por las escaleras de la estación del Metro La Bombilla, sumergiéndome en el espeso humo que brotaba por el acceso a la estación. Viejas máquinas expendedoras de boletos transformadas en ventas de comida flanqueaban a la multitud que avanzaba por los pasillos y escaleras.
A medida que descendía por la estación, el aire se enrarecía más y más, y el acre humo de gasolina y aceite a medio quemar se hacía cada vez más intenso. El techo de la estación, y la parte superior de las paredes, completamente cubiertos por una espesa capa gris daban testimonio de la contaminación imperante.
Una vez en el andén caminé hasta el extremo Este, entre empujones y mentadas de madre, uno más entre la multitud de gente sudorosa y ansiosa por llegar de regreso a sus hogares. Al llegar ahí, uno de los Metro Taxistas me reconoció, arrancó la moto y la lanzó contra la multitud para alcanzarme antes que cualquier otro.
- ¿Vamos pa' la casa mi doctor? - me gritó al llegar a mi lado haciendo un gesto con la cabeza en dirección a la boca del túnel.
- Así es ¡Vamonos! - le respondí mientras me subía al asiento de la moto.
Apenas me monté el Metro Taxista, empezó a vadear la multitud de personas y motos que congestionaba el anden, hasta alcanzar una de las rampas que permitian bajar al tunel. Por donde descendió, incorporándose al tráfico de motos que recorría lo que una vez fuera un moderno sistema subterráneo.
Mientras nos adentrábamos en el túnel del Metro, avanzando entre el rugido de las motos y una marea de humo que amenazaba con noquear a cualquiera que no estuviera acostumbrado a este medio de transporte, sólo me quedó encomendarme a Dios bajo el amparo del filtro de aire que cubría mi boca y nariz.
Inspirado en el tuit "Quiten ese Metro y conviértanlo en una vía libre para mototaxistas" de @LuisCarlos.
Si te vas a adentrar en el realimo-mágico y en el catrastrofismo vebezolano, te recomiendo leer a Gabriel García Marquez en "Caracas sin agua" un texto de 1957 http://cronicasperiodisticas.wordpress.com/2010/08/27/caracas-sin-agua/
ResponderEliminarNo hay nada nuevo bajo el sol, así que haremos cosas nuevas a la sombra, jejeje. Sigue adelante, te leeré con interés